lunes, 29 de agosto de 2016

Estrías, esas molestas marcas en la piel

Esas molestas marcas de la piel llamadas estrías, que a veces se las pueden confundir con cicatrices, suelen incomodarnos cada vez que aparecen visibles en el cuerpo y pocas veces se sabe qué solución se les pueden dar para que desaparezcan

Las estrías se forman por la rotura de la piel. Se las observa en forma de líneas sinuosas de color violáceo o blanquecino, pero se trata de un estado patológico del tejido conjuntivo de la dermis que tienen forma de cordones.

Suelen localizarse preferentemente en el abdomen, caderas, glúteos, en algunas zonas de las piernas y brazos, en espalda cadera y senos.

Cuando recién se forman, son de color violáceo, después se tornan rosadas. Cuando ya no hay riego sanguíneo se vuelven de color blanco nacarado

Por ello se indican distintos tratamientos de acuerdo al momento de su evolución. Lo mejor es reaccionar ante los primeros síntomas. Frente a un diagnostico precoz y al tratamiento temprano en algunos casos se puede frenar la evolución.

Existen 2 tipos de estrías

. Estrías de distención: son las que observan en mujeres embarazadas, en obesos que han perdido peso rápidamente y en algunas patologías como diabetes o enfermedad de Cushing.

. Estrías purpúreas: son de color violeta o rojo oscuro, características de la producción excesiva de cortisol. Pueden ser causadas también por el consumo prolongado de corticoides.

¿Qué causas las originan?

Desde un punto de vista fisiológico, son causadas por el estiramiento de las capas medias e internas de la piel, al producirse un aumento repentino de peso o de la musculación. Esto hace que se rompan las fibras de colágeno y de elastina. Los médicos opinan que también las hormonas juegan un papel importante en la aparición, ya que se afecta la capacidad de la piel para hacer frente al repentino y prolongado estiramiento.

¿Cómo contribuye la tecnología?

Píxel RF, combina radiofrecuencia unipolar, que es una tecnología de microplasma y fraccional. La radiofrecuencia provoca una serie de micro-chispas que producen ablación y perforan la piel. Crea múltiples microperforaciones controladas separadas por tejido circundante sano. De esta forma se produce una zona de daño térmico en el tejido cutáneo (epidermis y dermis subyacente), mientras que la dermis permanece intacta. Las células de la profundidad, incluyendo los fibroblastos, y las áreas sanas de alrededor de las microperforaciones ayudan a regenerar la epidermis y las zonas dañadas, activándose así el proceso de curación.

Mientras se esté realizando el procedimiento no se debe tomar sol. Después de los 30 días posteriores al tratamiento, sólo exponerse con protector solar mínimo (FPS) 50. Al momento del tratamiento la piel no debe estar bronceada.