lunes, 4 de abril de 2016

Piel saludable a toda edad

Son múltiples los factores que contribuyen al proceso de envejecimiento cutáneo. El daño solar, la degradación del colágeno y la elastina, los radicales libres, etc…

Para mantener tu piel joven y saludable, es necesario llevar un adecuado régimen de cuidado de piel.  Una limpieza diaria minuciosa pero suave, y un buen cuidado hidratante son fundamentales. Los productos de calidad para el cuidado de la piel, seleccionados de acuerdo con tu tipo de piel y con el problema cutáneo específico, pueden proteger la piel del rostro de las agresiones externas diarias, además de ayudar a restaurarla y a prevenir el desarrollo de enfermedades cutáneas.

Un buen cuidado de la piel incluye tres pasos básicos: limpiar, hidratar y proteger.

Limpiar: Una limpieza a fondo es el primer paso en el cuidado eficaz de la piel. La limpieza elimina las impurezas y el maquillaje, y prepara la piel para el siguiente paso. Una piel limpia absorbe mejor los principios activos de las cremas hidratantes.

Hidratar: Los productos para el cuidado hidratan y nutren la piel. Muchos también están dirigidos para ayudar al tratamiento de problemas específicos de la piel: anti-acné, anti-arrugas, anti-eritema, etc…

Proteger: La protección solar es importante todos los días por la mañana, incluso en días nublados, ya que los rayos ultravioletas son la principal causa de envejecimiento prematuro de la piel.  Elegir aquellos protectores solares que sean de amplio espectro, con un FPS igual o mayor a 30.

De noche, es recomendable proteger la piel con productos especiales, por ejemplo, utilizando sueros o concentrados específicos. Estos productos contienen una alta concentración de ingredientes activos que se absorben mejor durante la noche.