lunes, 26 de enero de 2015

¡Una piel hidratada y sin manchas, es una piel joven y radiante!

Piel deshidratada, opaca, engrosada, de textura y color irregular son las consecuencias de un verano con excesiva exposición solar. Consulta profesional mediante, es posible determinar un plan para revertir los daños ocasionados.
Cuando el bronceado comienza a desaparecer comienzan a hacerse evidentes manchas que se formaron a causa de la exposición solar; así como también arrugas finas, piel apagada y sin brillo. Para tratarlos aconsejamos la luz pulsada intensa “PHOTOFACIAL”.
El PHOTOFACIAL o IPL (del inglés “Intense Pulsed Light”) elimina las huellas que los años, el estrés, y sobre todo, el sol, dejan en la piel; proporcionando un rejuvenecimiento global y uniforme del rostro, cuello, escote e incluso manos.
Es uno de los tratamientos más versátiles y demandados en nuestro centro, al ser un tratamiento no invasivo, que no requiere de preparación previa y sin tiempo de recuperación.

¿Cómo funciona el “PHOTOFACIAL” IPL?

La luz pulsada intensa emite una banda ancha de luz que permite tratar varios objetivos a la vez: manchas, pecas, venitas, poros y así mejorar globalmente la calidad de la piel al estimular la formación de colágeno. La energía de la luz actúa en las capas más profundas de la piel para mejorar gradualmente la tonalidad y textura de la piel, eliminar las manchas, rojeces, poros dilatados, arrugas finas y aportar luminosidad.

Los pacientes con antecedentes de rosácea se ven particularmente favorecidos con éste tratamiento, debido a que mejora rojeces y arañitas del rostro, a la vez que disminuye la sensación de ardor en las mejillas (fenómeno conocido como ¨flushing¨).  

Los resultados son evidentes desde la primera sesión.  Para obtener mejores resultados, recomendamos entre tres a seis sesiones, espaciados por un intervalo mínimo de tres semanas. Las mejoría se percibe de manera progresiva. En primer lugar, desaparecen las manchas y el eritema y así la piel va recuperando un tono mucho más uniforme. A medida que avanza el tratamiento se va notando una mejoría general en la calidad de toda la piel.
Para lograr mejores resultados, el Photofacial puede combinarse con Hydrapeel, un tratamiento para el regeneramiento de la piel sin láser. Combina limpieza, exfoliación, hidratación y protección antioxidante en forma simultánea. Es un procedimiento que restaura la hidratación de la piel, mediante una exfoliación seguida de la aplicación de sustancias activas como ácido hialurónico, ácido salicílico, glucosamina, vitaminas A, E y extracto de miel. 
Se pueden ver los resultados desde la primera sesión: una piel más suave, hidratada y luminosa, con tono parejo. Mejora la textura de la piel y la apariencia de las líneas de expresión, arrugas finas, manchas y poros. La piel se vera más fina y luminosa, y con un tono más parejo.
Funciona muy bien en todo tipo de pieles, aún en las más sensibles.
La sesión dura alrededor de media hora, y permite regresar de inmediato a las actividades diarias.

Dependiendo del grado de deshidratación de la piel se recomienda una serie de 4-6 tratamientos cada 15 días, y luego sesiones mensuales para mantener los resultados.